Ciudad de México, 27 de agosto de 2026.— México se convirtió en el segundo país más afectado a nivel mundial por el encarecimiento de las importaciones de gasolina derivado de la crisis en el estrecho de Ormuz, con un costo adicional neto estimado en 2 mil 500 millones de dólares entre marzo y agosto de 2026, de acuerdo con un análisis del Centre for Research on Energy and Clean Air (CREA).
El impacto para México únicamente fue superado por Indonesia, que registró una factura adicional de 2 mil 600 millones de dólares durante el mismo periodo. Australia ocupó el tercer lugar, con mil 100 millones de dólares.
CREA estimó que México e Indonesia concentraron, en conjunto, aproximadamente una cuarta parte de los 20 mil 400 millones de dólares de costos adicionales netos registrados a nivel mundial en el mercado de gasolina, una vez descontados los mayores ingresos obtenidos por las exportaciones de energéticos de cada país.
Gasolina subió 43% frente a lo previsto
El encarecimiento se produjo tras el inicio del conflicto y la alteración de los mercados energéticos internacionales. Entre marzo y agosto, el precio promedio de la gasolina alcanzó 133 dólares por barril, 43 por ciento por encima de los 93 dólares que los mercados de futuros anticipaban antes de la guerra.
La presión también alcanzó al diésel y al gasóleo, que promediaron 161 dólares por barril, frente a los 101 dólares previstos, lo que representó una prima de 59 por ciento.
En el caso del petróleo crudo, el precio se ubicó 35 por ciento por encima de las expectativas previas al conflicto.
México pagó más por importar energéticos
El análisis señala que México desembolsó 4 mil 705 millones de dólares adicionales a lo previsto antes de la guerra en Medio Oriente por sus importaciones de diésel, gasolina, turbosina y gas natural.
Con este monto, el país se ubicó en el vigésimo lugar mundial entre las naciones más afectadas por el incremento de los precios de los energéticos.
Sin embargo, México logró compensar parcialmente este impacto mediante mayores ingresos por sus exportaciones de energéticos, principalmente de petróleo crudo.
Durante el periodo analizado, el país obtuvo 2 mil 900 millones de dólares adicionales por sus exportaciones de energéticos respecto a lo previsto antes del conflicto. De esta cantidad, alrededor de 2 mil 500 millones de dólares, equivalentes al 86 por ciento, correspondieron al petróleo crudo.
Al considerar tanto los costos adicionales de las importaciones como los ingresos extraordinarios por exportaciones, México registró un saldo negativo de mil 804 millones de dólares frente a las previsiones anteriores al inicio de la guerra.
Impacto mundial supera los 330 mil millones de dólares
A escala global, CREA calculó que los importadores de combustibles fósiles pagaron 330 mil millones de dólares adicionales durante los seis meses posteriores al inicio de las hostilidades, en comparación con lo que anticipaban los mercados antes de la guerra.
El cálculo contempla petróleo crudo, productos petrolíferos y gas natural licuado (GNL) transportados por vía marítima.
Del incremento bruto mundial, 164 mil 100 millones de dólares correspondieron al petróleo crudo; 73 mil 800 millones al diésel y gasóleo; 35 mil 700 millones a gasolina; 38 mil millones al GNL de las cuencas del Atlántico y Pacífico, y 20 mil millones al combustible para aviones.
Entre los países con mayores costos adicionales netos por energéticos destacaron China, con 31 mil 700 millones de dólares; India, con 14 mil 400 millones; Japón, con 10 mil 400 millones; Francia, con 10 mil 300 millones; Italia, con 10 mil millones; España, con 7 mil 900 millones; Países Bajos, con 6 mil 300 millones; Reino Unido y Polonia, con 5 mil 300 millones cada uno, y Egipto, con 5 mil 200 millones.
Golpe también alcanza a la aviación mexicana
El incremento de los precios de los energéticos también impactó al sector aéreo. México registró alrededor de 600 millones de dólares en costos adicionales netos por combustible para aviones entre marzo y agosto.
El país se ubicó por debajo de Reino Unido, que encabezó este rubro con 2 mil 200 millones de dólares; Australia, con mil 500 millones; Hong Kong, con mil 300 millones, y Francia, con mil 100 millones.
México se situó en un nivel similar al de España, que también registró alrededor de 600 millones de dólares en costos adicionales por combustible de aviación.


