Washington, D.C.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar controversia en redes sociales luego de publicar en su cuenta de Truth Social al menos seis mapas en los que el estado de Nuevo México aparece identificado como “Nueva América”, pese a que esa no es su denominación oficial.
Las imágenes formaron parte de una serie de publicaciones realizadas por el mandatario durante la madrugada. En otra de las representaciones compartidas, una bandera de Estados Unidos cubre prácticamente la totalidad de los territorios de México, Canadá y Groenlandia, una imagen que se suma al discurso expansionista y nacionalista que Trump ha expresado en distintas ocasiones.
Las nuevas publicaciones ocurren en un contexto marcado por los intentos de la administración Trump de promover modificaciones en algunas denominaciones geográficas.
En febrero de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva para establecer el nombre “Golfo de América” para el Golfo de México en documentos y usos oficiales del gobierno estadounidense.
Posteriormente, en septiembre de 2026, Apple y Google comenzaron a mostrar la denominación “Lago América” para el Lago Ontario a usuarios en Estados Unidos, después de que Trump planteara públicamente la modificación del nombre.
No existe un cambio oficial en Nuevo México
Hasta el momento, las publicaciones difundidas por Trump no representan un cambio oficial en el nombre del estado de Nuevo México, cuya denominación continúa siendo la reconocida legalmente.
La utilización de “Nueva América” en los mapas compartidos por el presidente se presenta, por ahora, como una referencia utilizada en publicaciones de carácter político y simbólico, y no como una modificación formal de la nomenclatura estatal.
Las imágenes, sin embargo, se enmarcan en una política de la actual administración estadounidense orientada a reivindicar determinadas denominaciones geográficas que, según el discurso de Trump, buscan proyectar la “grandeza estadunidense”.
La difusión de estos mapas volvió a provocar cuestionamientos sobre el alcance de la retórica territorial del mandatario y su utilización de símbolos y referencias geográficas para reforzar su agenda política.


