Ciudad de México.— Las reclamaciones relacionadas con posibles fraudes en el sistema financiero mexicano mantienen una tendencia al alza. Entre enero y julio de 2026, los usuarios de servicios financieros presentaron 42 mil 791 reclamaciones por cargos, consumos y transferencias no reconocidas, de acuerdo con información de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
La cifra representa un incremento de 18.1 por ciento frente a las 36 mil 222 reclamaciones registradas por estos mismos conceptos durante el mismo periodo de 2025.
Los datos muestran que los consumos no reconocidos fueron el concepto que más creció en términos porcentuales entre las principales categorías. De enero a julio de 2026 se contabilizaron 21 mil 306 reclamaciones, 27.7 por ciento más que las 16 mil 685 reportadas un año antes.
En segundo lugar se ubicaron las transferencias electrónicas no reconocidas, con 9 mil 130 reclamaciones, un aumento de 16.5 por ciento respecto de las 7 mil 836 registradas entre enero y julio de 2025.
Los consumos vía Internet no reconocidos sumaron 5 mil 297 reclamaciones durante los primeros siete meses de 2026, lo que representa un crecimiento de 7.9 por ciento frente a las 4 mil 908 del mismo periodo del año anterior.
Por su parte, los cargos no reconocidos en cuenta pasaron de 3 mil 854 a 4 mil 245 reclamaciones, un incremento de 10.1 por ciento.
Disminuyen las quejas por retiros no reconocidos en cajeros
No todas las categorías registraron aumentos.
Las reclamaciones por disposición de efectivo en cajeros automáticos no reconocida disminuyeron 4.8 por ciento, al pasar de 2 mil 750 casos entre enero y julio de 2025 a 2 mil 617 en el mismo periodo de 2026.
En contraste, los consumos por teléfono no reconocidos tuvieron un incremento de 3.7 por ciento, al pasar de 189 a 196 reclamaciones.
Condusef alerta sobre nuevas modalidades de fraude
El crecimiento de las reclamaciones ocurre en paralelo con la expansión de los servicios financieros digitales y de nuevas formas de engaño utilizadas por delincuentes.
El presidente de la Condusef, Óscar Rosado Jiménez, ha advertido que uno de los riesgos asociados con la digitalización financiera consiste en que los estafadores aprovechan la confianza o las necesidades económicas de las personas para ofrecer productos o servicios que pueden resultar fraudulentos.
Entre las modalidades que han generado alertas se encuentran las aplicaciones que ofrecen créditos inmediatos, conocidas como “crédito express”, así como las denominadas “inversiones milagro”, que prometen rendimientos elevados en periodos muy cortos.
De acuerdo con las advertencias del organismo, una señal de alerta es que una supuesta institución financiera solicite dinero por adelantado como condición para otorgar un crédito. También deben generar desconfianza las propuestas de inversión que prometen ganancias extraordinariamente altas en comparación con las alternativas financieras formales.
Más de 103 mil reclamaciones en siete meses
El incremento no se limita a las operaciones relacionadas directamente con posibles fraudes.
Entre enero y julio de 2026, la Condusef recibió 103 mil 417 reclamaciones de usuarios de servicios financieros, frente a las 88 mil 505 registradas durante el mismo periodo de 2025.
Esto representa un aumento de 16.8 por ciento en el número total de reclamaciones.
Del total de reclamaciones recibidas por el organismo que ya habían concluido a julio de este año, 48 por ciento fueron resueltas a favor de los usuarios, mientras que el 52 por ciento restante tuvo un resultado desfavorable para los reclamantes.
Los datos reflejan los retos que enfrentan los usuarios ante la creciente digitalización de los servicios financieros. Al mismo tiempo, las autoridades mantienen el llamado a verificar la legitimidad de las instituciones, desconfiar de ofertas que prometan beneficios extraordinarios y evitar entregar dinero por adelantado para acceder a créditos.
Ante cualquier operación que el usuario no reconozca, es recomendable contactar directamente a la institución financiera involucrada y recurrir a los canales oficiales de atención y defensa correspondientes.


