La celebración “La Rejunjuneada” reunió danzas, sones y chilenas para reconocer la historia, resistencia e identidad del pueblo negro afromexicano.
Villa de Tututepec, Oax.– Con la participación de 12 delegaciones, se realizó la primera Guelaguetza Afro “La Rejunjuneada” en Chacahua Isla, municipio de Villa de Tututepec, en la Costa de Oaxaca, donde comunidades afromexicanas compartieron sus danzas, música y tradiciones en una celebración dedicada a su memoria e identidad cultural.
El encuentro tuvo como escenario el Parque Nacional Lagunas de Chacahua y se desarrolló en el marco del Día del Pueblo Negro Afromexicano. Las actividades comenzaron con un convite que recorrió la laguna y las calles de la comunidad, para dar paso a una muestra de las expresiones culturales que distinguen a los pueblos de la región.
La primera edición de esta festividad reunió a comunidades que mantienen vivas sus tradiciones, vinculadas con una historia de resistencia y con el legado de la población africana asentada en las costas oaxaqueñas.
La celebración contó con la presencia de Enid Azucena Torres Agustiniano, Diosa Centéotl 2026 y originaria de Santiago Pinotepa Nacional. Previamente, el cantante Aldair Cosijoeza interpretó “Dios Nunca Muere”, melodía emblemática de la cultura oaxaqueña.
Danzas y tradiciones de la Costa de Oaxaca
La delegación anfitriona, Villa de Tututepec, abrió la presentación con el tradicional Fandango de Varitas. Posteriormente, la comunidad de José María Morelos, perteneciente a Santa María Huazolotitlán, presentó la Danza de la Tortuga.
El Fandango de Artesa de Río Grande hizo resonar la música tradicional de la Costa, mientras que Santa Catarina Juquila participó con sus sones, juegos y chilenas, expresiones que también reflejan la riqueza cultural del pueblo chatino.
Las delegaciones de Collantes y Santiago Llano Grande presentaron la Danza de los Diablos, con máscaras y versos que distinguen las interpretaciones de esta expresión representativa de la cultura afromexicana.
Desde los Valles Centrales, San Sebastián Tutla participó con la Rendida de Culto, mientras que Río Grande regresó al escenario con sus Sones y Chilenas.
Por su parte, San José Estancia Grande presentó la Danza del Toro de Petate y sus Vaqueros, en la que convergen elementos de las raíces indígenas y afrodescendientes.
La programación continuó con la Danza de los Diablos Rojos de El Cacalote, comunidad de Villa de Tututepec. El Ciruelo, localidad de Santiago Pinotepa Nacional, participó con su Fandango de Artesa, y la celebración concluyó con los Sones de San Pedro Pochutla.
Reconocimiento a la identidad afromexicana
Más allá de las expresiones artísticas, la primera Guelaguetza Afro representó un espacio de encuentro entre comunidades para visibilizar sus aportaciones a la diversidad cultural de Oaxaca y fortalecer la transmisión de sus tradiciones a las nuevas generaciones.
De acuerdo con la información difundida por el Gobierno estatal, esta actividad forma parte de las acciones orientadas a preservar la memoria colectiva de los pueblos negros afromexicanos, reconocer su identidad y avanzar en la reparación histórica.
Con “La Rejunjuneada”, Chacahua Isla se convirtió en punto de reunión para celebrar la herencia cultural afromexicana a través de la música, la danza y la convivencia comunitaria.




