El gremio del autotransporte de carga en México convocó a un paro nacional a partir del próximo lunes y por tiempo indefinido, una medida que responde a lo que calificaron como falta de soluciones concretas por parte de las autoridades ante la creciente inseguridad en las carreteras, las extorsiones, el cobro de piso, el mal estado de las autopistas y las presiones económicas que comprometen la viabilidad de miles de empresas y empleos en el país.
“¡Vamos a paro nacional! El autotransporte de carga no puede seguir siendo ignorado”, señaló Augusto Ramos Melo, presidente de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar), organismo que por primera vez llama a detener las actividades de sus agremiados, en conjunto con la Federación Mexicoamericana de Transportistas (Fematrac) y la Honorable Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (HAMOTAC).
Los organismos que convocan al paro estiman que se unirán aproximadamente un millón de unidades de las dos millones que conforman el parque vehicular de carga en todo el país.
Uno de los puntos centrales de la inconformidad del sector se encuentra en el paquete económico presentado por la Secretaría de Hacienda.
Los transportistas manifestaron su desacuerdo con esta iniciativa y han solicitado formalmente al Poder Legislativo que se actualice a 420 millones de pesos el límite de ingresos anuales para acceder al estímulo fiscal por el pago de peajes.
De igual manera, piden que este beneficio se extienda a todos los transportistas sin importar el monto de su facturación, con el fin de garantizar condiciones equitativas que les permitan mantener operativas sus unidades y conservar los puestos de trabajo.
Los representantes del gremio advirtieron que la paralización del transporte de carga tiene un impacto directo en la economía nacional, ya que podría generar desabasto de mercancías e incluso de combustibles, afectando el consumo cotidiano y la economía de las familias mexicanas.
Los transportistas señalaron que han agotado las vías del diálogo buscando audiencias con legisladores y autoridades de los tres niveles de gobierno, pero la falta de respuestas satisfactorias los ha obligado a tomar esta determinación.
Ante la gravedad de la situación, el sector pidió a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo su intervención directa para revisar la propuesta de la Secretaría de Hacienda. Los transportistas se declararon aliados de su proyecto de nación y del Plan México, aclarando que no buscan perjudicar a la ciudadanía, sino visibilizar las condiciones de riesgo bajo las cuales trabajan y lograr que las autoridades actúen a tiempo para resolver una problemática que afecta a todo el país.




