México, 28 de septiembre de 2026.– El Gobierno Federal reforzó la presencia de la Guardia Nacional en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, y estableció una coordinación con el gobierno estatal y la autoridad municipal provisional, luego de la detención del presidente municipal Miguel Sánchez Altamirano y la posterior desaparición del Ayuntamiento.
Durante su conferencia de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el objetivo es garantizar la gobernabilidad, mantener la prestación de los servicios públicos y fortalecer la seguridad en el municipio.
La mandataria explicó que entre las primeras acciones se encuentra el incremento de la presencia de la Guardia Nacional, además de la instrucción a la Secretaría de Gobernación para mantener comunicación con habitantes de Juchitán y autoridades estatales durante el proceso de transición.
Sheinbaum informó que, después de que el Congreso de Oaxaca aprobó la desaparición del Ayuntamiento, se realizó una consulta con ciudadanos para definir a la persona que asumiría temporalmente la conducción municipal.
Como resultado, fue designado Francisco Vásquez Jiménez, quien se desempeñaba como director del Heroico Cuerpo de Bomberos de Juchitán y es reconocido por su trabajo al frente de esa corporación.
El Congreso de Oaxaca aprobó el 25 de septiembre la desaparición del Ayuntamiento, después de la detención de Miguel Sánchez Altamirano, quien fue arrestado el 23 de septiembre junto con otra persona durante un operativo en el que participaron fuerzas federales y estatales.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca informó que el exedil enfrenta imputaciones por extorsión agravada y delitos contra la seguridad del Estado, además de señalar una probable relación con la célula delictiva denominada “Los Cromos”. Estas acusaciones forman parte de un proceso judicial y deberán ser determinadas por las autoridades competentes.
La detención del presidente municipal derivó en una serie de acciones de seguridad y en la intervención de corporaciones estatales y federales en el municipio. La Federación busca ahora mantener la coordinación con la autoridad provisional y fortalecer las policías locales para garantizar la continuidad de los servicios.
Sheinbaum indicó que la estrategia contempla una coordinación permanente entre los tres órdenes de gobierno, con el propósito de atender las condiciones de seguridad y gobernabilidad en Juchitán.
Con la designación de la autoridad municipal provisional, el reto inmediato es garantizar la continuidad administrativa y de los servicios públicos, mientras avanzan los procedimientos legales relacionados con la detención del exalcalde.
El gobierno federal también mantiene comunicación con el gobierno de Oaxaca y el Congreso estatal para acompañar el proceso de transición y contribuir a la estabilidad institucional del municipio.





