México. La economía mexicana avanzó 1.2 por ciento en abril, dato que representó el mayor repunte desde marzo de 2021, informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En su variación anual, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), medición que muestra el desempeño del Producto Interno Bruto (PIB) de forma mensual, observó un crecimiento de 2.2 por ciento.
El dato del cuarto mes de 2026 fue mayor al 0.6 por ciento reportado en marzo, pero también superó las expectativas del dato oportuno que fue de 1.0 por ciento e incluso la cifra de consenso.
Se trata del tercer periodo que se registra un crecimiento consecutivo después de que en enero de este año se contrajo 1.0 por ciento. Asimismo, es el primer mayor avance mensual del IGAE en lo que va de 2026.
El repunte de la economía mexicana en abril se explica por el crecimiento de 2.1 por ciento de la actividad industrial, lo que ocurre después de la contracción de 0.5 por ciento en marzo.
Detrás se ubicó el sector de comercio y servicios, el cual avanzó 0.7 por ciento mensual. No obstante, su dinamismo se moderó luego de que en el periodo anterior creció 0.9 por ciento. En contraste, las actividades primarias se contrajeron 0.4 por ciento. En el lapso anterior mostró un incremento de 4.2 por ciento.
El crecimiento del PIB frente al cuarto mes de 2025 se debe al impulso de 2.4 por ciento de las actividades terciarias, las cuales aportan dos terceras partes de la economía mexicana, mientras que las primarias crecieron 4.7 por ciento anual. La producción industrial avanzó 1.8 por ciento.
Analistas de Grupo Monex destacaron la mejora en la actividad económica al inicio del segundo trimestre de 2026, impulsada por el repunte de las actividades secundarias y un crecimiento moderado de los servicios. Sin embargo, señalaron que las cifras acumuladas al primer cuatrimestre reflejan un entorno de bajo dinamismo y desempeño heterogéneo entre sectores. La actividad económica podría mantener un crecimiento acotado en los próximos meses debido a la debilidad de la inversión, la demanda interna cautelosa y la incertidumbre comercial por la próxima revisión del T-MEC, factores que podrían limitar una recuperación más sólida y generalizada.


