El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) continúa posicionándose como uno de los proyectos estratégicos más importantes para el comercio exterior mexicano, especialmente ante el crecimiento de las exportaciones ferroviarias y marítimas registrado en los últimos años.
Especialistas en logística y comercio internacional consideran que el proyecto podría convertirse en una alternativa competitiva frente al Canal de Panamá, gracias a la conexión ferroviaria entre los puertos de Salina Cruz, Oaxaca, y Coatzacoalcos, Veracruz.
El análisis surge luego de que la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF) reportara un incremento anual de 12.5% en las exportaciones ferroviarias durante el primer trimestre de 2026, reflejando un aumento en el movimiento de mercancías por tren en territorio nacional.
Coatzacoalcos será pieza clave en exportaciones
El puerto de Coatzacoalcos aparece como uno de los puntos más importantes dentro de la estrategia logística del Corredor Interoceánico, debido a su conexión ferroviaria, capacidad marítima y cercanía con polos industriales del sureste mexicano.
Especialistas explican que el proyecto permitirá movilizar carga entre océanos mediante trenes de alta capacidad, reduciendo tiempos y costos logísticos para empresas exportadoras.
Además, el desarrollo de infraestructura ferroviaria y portuaria busca atraer inversiones relacionadas con manufactura, petroquímica, energías limpias y almacenamiento de mercancías en la región sur de Veracruz.
Habrá crecimiento anual de 12.5% durante 2026
De acuerdo con un estudio de S&P Global, las exportaciones mexicanas transportadas por ferrocarril registrarán un crecimiento nominal anual de 12.5% durante 2026, cifra que supera ampliamente el 5.3% estimado para las exportaciones marítimas. Además, las proyecciones para el periodo comprendido entre 2026 y 2031 indican que el sector ferroviario mantendrá una tasa de crecimiento anual compuesta de 2.9%, mientras que el transporte marítimo avanzaría a un ritmo de 1.4
Cabe recordar que en 2025, el 32.0% de las exportaciones marítimas de México salieron a través Veracruz y Oaxaca, con un valor de 33,000 millones de dólares; así mismo en su conjunto estos estados recibieron el 31.4% de las importaciones, con un valor de 75,800 millones de dólares.
Nearshoring favorece al proyecto del Istmo
El auge del nearshoring, estrategia mediante la cual empresas trasladan operaciones más cerca de Estados Unidos, también ha incrementado el interés internacional por el Corredor Interoceánico.
Analistas consideran que México tiene ventajas geográficas importantes para captar inversiones industriales y fortalecer cadenas de suministro internacionales, especialmente ante tensiones comerciales entre Estados Unidos y Asia.
En ese contexto, el Istmo de Tehuantepec se perfila como un punto estratégico para conectar mercancías provenientes del Pacífico con el Golfo de México y la costa este estadounidense sin depender completamente del Canal de Panamá.
Modernización ferroviaria busca aumentar competitividad
Como parte del proyecto, el gobierno federal impulsa la rehabilitación de más de 1,200 kilómetros de vías férreas, además de la modernización de puertos, carreteras y parques industriales.
La Línea Z, que conecta Coatzacoalcos con Salina Cruz, ya inició operaciones de carga y es considerada el eje principal del Corredor Interoceánico. También avanzan trabajos en otras rutas ferroviarias vinculadas con Chiapas y Tabasco.
Especialistas señalan que la combinación entre puertos modernos y transporte ferroviario podría convertir al proyecto en una plataforma multimodal capaz de reducir costos logísticos y agilizar exportaciones hacia distintos mercados internacionales.
Expertos ven potencial, pero advierten desafíos
Pese al optimismo económico, expertos también advierten que el éxito del Corredor Interoceánico dependerá de factores como seguridad, certeza jurídica, mantenimiento de infraestructura y atracción sostenida de inversiones privadas.
Otro reto importante será garantizar suficiente capacidad operativa en puertos y vías férreas para competir con rutas comerciales ya consolidadas a nivel global.
Aun así, organismos empresariales y especialistas coinciden en que el crecimiento del comercio ferroviario representa una oportunidad importante para consolidar al sur-sureste mexicano como un nuevo eje logístico y exportador en América Latina.


