La inflación general anual en México se ubicó en 4.11 por ciento durante la primera quincena de mayo de 2026, según reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). La cifra representa una baja frente al 4.22 por ciento registrado en el mismo periodo de 2025 y confirma la tendencia descendente del indicador.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un nivel de 145.622 puntos, con una caída quincenal de 0.16 por ciento respecto a la quincena anterior. La variación quincenal contrasta con el alza de 0.09 por ciento reportada en el mismo periodo del año pasado, lo que perfila a mayo de 2026 como uno de los meses con mayor desaceleración de precios al consumidor en los últimos años.
La electricidad encabezó las bajas con una caída del 17.88% en 11 ciudades del país por tarifa de temporada cálida.

Los productos que más subieron y bajaron
Entre los productos genéricos con mayor incidencia al alza durante la primera quincena de mayo destacan el jitomate, con una variación de 5.39 por ciento; los detergentes, con 2.68 por ciento; y el gas doméstico LP, con 1.81 por ciento. También destacan la vivienda propia, la papa y otros tubérculos, el pollo, las loncherías, fondas, torterías y taquerías, el transporte aéreo, el taxi y la tortilla de maíz.

En contraste, los productos con mayor incidencia a la baja fueron la electricidad, con una caída de 17.88 por ciento; el tomate verde, con -18.59 por ciento; y el huevo, con -2.37 por ciento. La lista la completan el chile serrano, otros chiles frescos, el pepino, el vino de mesa, el tequila, el limón y la cebolla.
Por entidad federativa, Hidalgo registró el mayor incremento quincenal con 0.48 por ciento, seguido por Estado de México, Jalisco, Yucatán y Tabasco. Las caídas más fuertes se registraron en Sinaloa, con -3.40 por ciento; Sonora, con -2.99 por ciento; Baja California Sur, Baja California y Tamaulipas.
El dato
El INPC mide el cambio promedio en los precios de los productos que integran una canasta de bienes y servicios representativa del consumo de los hogares del país. La medición es referencia central para la política monetaria del Banco de México (Banxico) y para la toma de decisiones sobre tasas de interés, ajustes salariales y estimaciones de poder adquisitivo.

El índice de precios subyacente, que excluye bienes y servicios con alta volatilidad o cuyos precios no responden a condiciones de mercado, mostró un incremento quincenal de 0.13 por ciento. En tasa anual, la subyacente se ubicó en 4.22 por ciento, ligeramente por encima de la inflación general y por arriba del 3.97 por ciento reportado en mayo de 2025.
Dentro del componente subyacente, los precios de las mercancías subieron 0.09 por ciento y los de servicios 0.17 por ciento. En el rubro de mercancías, los alimentos, bebidas y tabaco aumentaron 0.06 por ciento, mientras que las mercancías no alimenticias avanzaron 0.11 por ciento. En servicios, la vivienda creció 0.15 por ciento y los otros servicios 0.21 por ciento.
El componente no subyacente, que captura los productos más volátiles del mercado, descendió 1.14 por ciento a tasa quincenal. La caída se explica por la baja de 0.53 por ciento en productos agropecuarios y de 1.64 por ciento en energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, esta última como resultado de los ajustes en las tarifas eléctricas por temporada cálida en 11 ciudades del país.


