Puebla, Pue. La estrategia para combatir el gusano barrenador ha sido tardía e insuficiente, consideró el exdirector general de Salud Animal, Ángel Omar Flores Hernández, quien advirtió que el cierre de la planta productora de moscas estériles en 2012 facilitó el regreso de la plaga.
Recordó que tras el primer caso detectado en Chiapas en noviembre de 2024, el gobierno tardó varios meses en responder con la apertura de una nueva biofábrica en Metapa de Domínguez, Chiapas, inaugurada el 27 de junio por la presidenta Claudia Sheinbaum. La planta producirá inicialmente 28 millones de moscas estériles por semana y espera alcanzar 100 millones a finales de año, muy por debajo de los 500 millones semanales que llegó a generar la antigua instalación.
Flores Hernández señaló que la producción de moscas estériles es el único método comprobado para erradicar el gusano barrenador, pero advirtió que la nueva capacidad resulta limitada frente al avance de la plaga, que ya afecta a 27 entidades del país y ha llegado al sur de Estados Unidos.
El especialista lamentó que en 2012 no prosperara su propuesta de mantener una producción mínima para responder ante un eventual rebrote. Afirmó que con el cierre se perdió infraestructura, personal especializado y la coordinación binacional que permitió erradicar la plaga en México en 1991.
Explicó que la mosca Cochliomyia hominivorax deposita sus huevos en heridas abiertas de animales y humanos; las larvas se alimentan de tejido vivo y, sin tratamiento, pueden causar la muerte del animal en una o dos semanas. Además del riesgo sanitario, advirtió que la reaparición de la plaga incrementará los costos de producción de carne y leche.
Finalmente, recomendó fortalecer la vigilancia epidemiológica, mantener la producción de moscas estériles sin interrupciones y capacitar a los ganaderos para detectar y atender oportunamente heridas infectadas, especialmente en becerros recién nacidos.


