El bolsillo de los mexicanos volvió a resentir el comportamiento de los precios durante agosto. Después de cuatro meses consecutivos de descensos, la inflación interanual de México volvió a subir y cerró el mes en 3.26%, de acuerdo con los datos divulgados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Aunque el resultado fue ligeramente inferior al 3.30% que esperaban los analistas consultados por Reuters, el repunte marca un cambio en la trayectoria reciente de los precios y ocurre mientras el Banco de México mantiene una postura cautelosa respecto a nuevos recortes en su tasa de interés.
Entre los bienes y servicios que registraron aumentos aparecen alimentos de consumo cotidiano, vivienda, transporte, comidas preparadas y educación.
Los datos del INEGI identificaron entre los productos y servicios con mayores incrementos a la cebolla, el huevo, la vivienda propia, las loncherías, fondas, torterías y taquerías, otras frutas, el chile serrano, el taxi, las universidades, el transporte colectivo y el limón.
Para una familia, estos movimientos pueden representar gastos adicionales en diferentes momentos del día.
El aumento de alimentos como huevo, cebolla, limón y chile serrano puede reflejarse desde las compras para preparar comida en casa. A esto se suma el comportamiento de establecimientos como fondas, taquerías y torterías, donde el consumidor puede enfrentar un mayor costo cuando decide comer fuera.
El transporte también aparece entre los rubros con aumentos. El encarecimiento registrado en servicios como taxi y transporte colectivo puede tener un efecto particularmente visible para quienes utilizan estos medios de manera frecuente para trasladarse al trabajo, la escuela o realizar actividades cotidianas.
La vivienda y la educación representan otro frente. El incremento reportado para vivienda propia y universidades impacta gastos que suelen tener un peso considerable dentro del presupuesto familiar y que, a diferencia de una compra ocasional, pueden formar parte de compromisos recurrentes.
La inflación subyacente continúa bajando
A pesar del repunte general, el comportamiento de los precios subyacentes ofrece una señal diferente.
El índice subyacente, que excluye productos con precios particularmente volátiles y es utilizado para observar con mayor claridad la tendencia de fondo de la inflación, descendió por séptimo mes consecutivo y se ubicó en 3.88%.
Sin embargo, permanece en la parte alta del rango establecido por el Banco de México, cuya meta es una inflación de 3%, con un intervalo de variabilidad de más o menos un punto porcentual.
La diferencia entre ambos indicadores es relevante: mientras la inflación general volvió a acelerarse en agosto, la subyacente continuó moderándose.
Banco de México mantiene la tasa en 6.50%
El comportamiento de los precios también influye en las decisiones de política monetaria.
El Banco de México mantuvo el mes pasado su tasa de referencia en 6.50%, con lo que extendió la pausa monetaria iniciada en junio. La institución señaló que, hacia adelante, sería apropiado conservarla en ese nivel.
Además, el banco central retrasó hasta finales de 2027 su previsión de que la inflación converja hacia su meta.
La posición coincide con las declaraciones recientes del subgobernador Jonathan Heath, quien señaló que no favorece un recorte de tasas en el corto plazo y planteó que una eventual reducción podría evaluarse dentro de aproximadamente un año.
Esto significa que el comportamiento de los precios seguirá siendo uno de los factores centrales para determinar cuándo podría retomarse un ciclo de reducción de tasas.


