Este lunes 5 de enero, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se pronunció nuevamente sobre el ataque de Estados Unidos a Venezuela el pasado 3 de enero.
“México reafirma un principio que no es nuevo, y que no admite ambiguedades, rechazamos de manera categórica la intervención en los asuntos internos de otros países”, expresó.
Destacó que la intervención nunca ha traído democracia, ni ha generado bienestar ni estabilidad duradera, ya que sólo los pueblos pueden construir su futuro y ejercer soberanía sobre sus recursos naturales.
En la Mañanera del Pueblo, indicó que la posición del Gobierno de México está consagrada en la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, pero también es un principio de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, establecen el respeto a la soberanía de los estados y a su integridad territorial.
“Para México y así debe ser para todas y todos los mexicanos, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos no son opcionales ni negociables”, agregó.
La titular del Ejecutivo federal enfatizó que la acción unilateral y la invasión no pueden ser las bases de las relaciones internacionales del siglo XXI.
La invasión no puede ser la base de las relaciones internacionales, dice Sheinbaum
La mandataria también reafirmó la defensa de la soberanía del país que encabeza, pues el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dicho que se tiene que hacer algo con México.
“En México manda el pueblo, somos un país libre, independiente y soberano, cooperación, subordinación e intervención, no”, sostuvo en el Salón Tesorería en Palacio Nacional.
Recordó que México ha colaborado con Estados Unidos en materia de seguridad, basándose en los principios de responsabilidad compartida, respeto y confianza mutua, así como cooperación sin subordinación.
La titular del Ejecutivo federal planteó una serie de ejes para mejorar el desarrollo económico en el continente americano:
La inversión productiva orientada hacia el desarrollo, una integración económica regional basada en cadenas productivas compartidas, el bienestar social como eje central del desarrollo, el diálogo permanente entre iguales, entre otras más.


