El uso de teléfonos celulares quedará restringido durante toda la jornada escolar en las primarias y secundarias del país, luego de que autoridades educativas federales y estatales alcanzaron un acuerdo para regular la presencia de estos dispositivos dentro de las aulas.
La medida fue aprobada de manera unánime durante la Tercera Reunión Nacional Plenaria Extraordinaria 2026 del Consejo Nacional de Autoridades Educativas, encabezada por el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado.
Para los planteles de educación media superior se aplicará un esquema distinto, debido a que cada escuela deberá construir sus reglas mediante acuerdos con estudiantes, familias, docentes y el resto de su comunidad educativa.
En las universidades, las condiciones para utilizar teléfonos y otros dispositivos móviles serán definidas a través de sus propias normas internas, de acuerdo con lo informado tras la firma del acuerdo.
Mario Delgado relacionó la decisión con los resultados de la prueba PISA 2025 y con la evidencia sobre los efectos que puede tener el uso recreativo de las pantallas en la comprensión lectora, la concentración y la capacidad de mantener la atención ante textos complejos.
“Estamos en esta ruta porque nos va a servir y va a tener consecuencias muy positivas”, señaló el titular de la SEP al referirse a la regulación acordada.
Los resultados de PISA mostraron que cuatro de cada 10 estudiantes mexicanos de 15 años quedaron por debajo del nivel básico de desempeño, además de que uno de cada cinco obtuvo resultados insuficientes en ciencias, matemáticas y comprensión lectora.
Por áreas, México alcanzó 414 puntos en ciencias frente a los 482 puntos del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), 408 puntos en lectura contra 461 puntos, 388 puntos en matemáticas ante 463 puntos y 453 puntos en resolución computacional de problemas frente a 500 puntos.
Sólo 30 por ciento del alumnado mexicano logró al menos el nivel básico en matemáticas, proporción inferior al 65 por ciento registrado entre los países de la OCDE, en tanto que en ciencias y lectura la cifra nacional fue de 50 por ciento, frente a referentes de 74 por ciento y 69 por ciento.
Mathias Cormann, secretario general de la OCDE, sostuvo que los dispositivos electrónicos no son perjudiciales por sí mismos, aunque advirtió que su uso excesivo para actividades de entretenimiento reduce el tiempo y la atención que los estudiantes destinan a contenidos académicos de mayor complejidad.
A la regulación de celulares se sumará el fortalecimiento de “El ABC de las Emociones”, estrategia dirigida a cuidar la salud mental de adolescentes y jóvenes de entre 14 y 18 años mediante información y actividades dentro de las comunidades escolares.
Como parte de su aplicación, la SEP realizará una campaña de difusión, organizará asambleas escolares y actividades en los salones, además de distribuir más de 16 millones de guías entre estudiantes, familias y docentes.


