Pobladores de Veracruz enfrentan un grave problema sanitario, luego de que medios locales reportaran la propagación de la enfermedad Ataxia Espinocerebelosa 7, una extraña condición que causó la muerte de Yendy, una niña de siete años. Los hechos de salud pública causaron conmoción a nivel local tras darse a conocer que se trata de una enfermedad hereditaria sin cura, lo que ha prendido las alarmas entre autoridades sanitarias de Veracruz para intensificar las medidas ante esta inusual enfermedad.
Este padecimiento neurodegenerativo ataca al cerebelo del paciente y es considerada como una enfermedad silenciosa, es decir, sus síntomas podrían no aparecer después de largo tiempo, lo que complica su pronto diagnóstico y tratamiento.
En el municipio de Tlaltetela se han registrado una cifra alarmante de casos, superiores a los de localidades a lo largo de todo el mundo, lo que ha desatado las versiones de un posible gen hereditario que ha circulado en las familias del municipio, que actualmente tiene una población aproximada de 16 mil 485 habitantes.
¿Por qué hay tantos pacientes en Tlaltetela?
De acuerdo con el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), existe un “efecto fundador” en la región, luego de que los locatarios fueran considerados descendientes del mismo paciente que trajo por primera vez la enfermedad a la región central de Veracruz. Jonathan Magaña Aguirre, quien estuvo a cargo de la investigación del INR, reveló en entrevista con Proceso que se realizó un exhaustivo análisis de genética forense, con el que determinaron que existió un “efecto fundador” en la localidad, es decir, todos los portadores son descendientes de un ancestro en común.

Cada 25 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Ataxia, padecimiento neurológico que se recomienda ser atendido por un médico especialista y que puede llegar a presentar considerables mejorías al someterse a fisioterapia, según menciona un comunicado del IMSS.

FOTO: IMSS
Síntomas de la Ataxia Espinocerebelosa
- Mala coordinación.
- Marcha inestable Inestabilidad al sentarse o caminar.
- Habla confusa (disartria).
- Movimientos oculares descoordinados.
- Temblor intencional.
- Dificultad para tragar.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomienda acudir a una unidad médica en caso de sospechar sobre este padecimiento en familiares o seres queridos, especialmente porque sus síntomas de condiciones neurológicas pueden agravarse en caso de que no recibir atención en fases tempranas.


