El ejército estadunidense ha lanzado más de 850 misiles de crucero Tomahawk en las cuatro semanas de conflicto con Irán, agotando estas armas de precisión a un ritmo que ha alarmado a algunos funcionarios del Pentágono y ha dado lugar a debates internos sobre cómo aumentar su disponibilidad, informó este viernes The Washington Post, citando a fuentes conocedoras del asunto.
Reuters no pudo verificar de inmediato la información.
“El ejército estadunidense cuenta con reservas más que suficientes de municiones y armas para alcanzar los objetivos de la operación Furia Épica establecidos por el presidente Trump, y más allá”, dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en una declaración a Reuters.
“No obstante, el presidente Trump siempre se ha centrado intensamente en (fortalecer) nuestras Fuerzas Armadas y seguirá instando a los contratistas de defensa a construir con mayor rapidez armas de fabricación estadunidense, que son las mejores del mundo”, agregó.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos no respondió a las solicitudes de comentarios de Reuters


