El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la disolución de las Cortes Generales y la convocatoria de elecciones generales anticipadas, fijadas para el domingo 29 de noviembre. Antes del anuncio oficial tras el Consejo de Ministros extraordinario, Sánchez se comunicó formalmente con el Rey Felipe VI para informarle de la decisión, dando cumplimiento a los trámites institucionales y constitucionales.
La decisión de adelantar las elecciones se produce tras la caída en el Congreso de los dos reales decretos-ley sobre vivienda presentados por el Ejecutivo. La crisis de la vivienda y la reciente ola de protestas y movilizaciones sociales en todo el país se han situado en el centro del debate político que ha acabado precipitando el fin de la legislatura.
A pesar de la disolución de las Cortes, el Gobierno prevé volver a aprobar en el Consejo de Ministros los dos decretos sobre vivienda —que contempla medidas como la limitación de los precios de alquiler y la regulación de los contratos por habitaciones y de temporada— para someterlos a convalidación en la Diputación Permanente. Al ser un órgano parlamentario reducido de 60 diputados que asume las funciones de guardia durante la disolución de la Cámara, la correlación de fuerzas cambia con respecto al pleno, lo que abre la puerta a que salgan adelante de cara al inicio del periodo electoral.
Por su parte, los partidos de la oposición atribuyen el adelanto al desgaste de la gestión gubernamental y a la presión ejercida en el Parlamento. Con las Cortes disueltas, las distintas fuerzas políticas inician la preparación de una campaña en la que la gobernabilidad, la política de alianzas y las medidas sociales y de vivienda marcarán el rumbo del debate electoral.


