Mientras la elección del nuevo director del Hospital Infantil de México Federico Gómez (HIMFG) está en curso, siguen las irregularidades.
El director administrativo, Noé Paz Cruz, autorizó la contratación de la Comercializadora Dopaj –cuyas dueñas se apellidan Donde Paz– para el servicio de impresoras. Mientras las instalan, los papás de los pacientes tienen que buscar dónde está alguno de los cinco equipos que están en funcionamiento para la impresión de sus recetas y hojas de diagnóstico, afirmaron trabajadores del nosocomio.
Indicaron que hasta la semana pasada, había alrededor de 100 impresoras distribuidas en las diferentes áreas médicas, incluidos los consultorios. Al terminarse el contrato, la empresa se las llevó e inició el trabajo de Dopaj, pero “nos han dicho que traerá sólo 50 máquinas”.
Hasta ayer, el HIMFG contaba con sólo cinco impresoras y ante la carencia, el pasado viernes, uno de los jefes de área presentó una queja a la directora interina, Miriam Herrera Segura, con un escrito hecho a mano.
Los empleados anticipan que continuarán los problemas, sobre todo para los padres de familia y más aquellos que llevan a sus hijos en sillas de ruedas. Señalaron que éstas y otras anomalías seguirán mientras no llegue el nuevo director que, confían, “vendrá a poner orden”. El plazo para la inscripción de candidatos a dirigir el HIMFG concluye el próximo jueves 16 de julio.
Terminan transmisiones de sesiones médicas
También hubo cambios en el Centro Mexicano de Educación en Salud por Televisión (Cemesatel), donde los contratos por honorarios del personal no se renovaron a partir del 1º de julio, con lo que prácticamente dejó de funcionar el servicio, único en el sector salud con capacidad de producción y transmisión de sesiones médicas, cursos y diversas actividades académicas. Además, prestaba servicios a la Secretaría de Salud, comentaron los entrevistados.
En su lugar, la directora de Enseñanza, Claudia Gutiérrez, suspendió una sesión clínico patológica y una semana después permitió, sin aviso previo a la titular del Cemesatel, el ingreso de un grupo de personas del área de enseñanza, quienes hicieron la transmisión, pero sin audio durante los primeros minutos “hasta que lo pudieron solucionar”.
Los trabajadores comentaron que la funcionaria había asegurado que sólo se necesitaba a dos personas para hacer las transmisiones de las sesiones médicas, aunque el pasado miércoles había seis que trataron de sacar el trabajo.
Gutiérrez “no tomó en cuenta que se requiere de profesionales en el área ni el resto de actividades de Cemesatel” que, de acuerdo con la información del área en un oficio dirigido a Herrera Segura, cada año consisten de la realización, grabación y transmisión de 60 cursos institucionales, 80 por ciento de ellos en tiempo real.
El equipo de trabajo también elabora cápsulas informativas, reportajes, tutoriales, entrevistas y clases grabadas. Además, desde hace varios años, Cemesatel se integró al área de Comunicación Social, por lo que tenían un trabajo conjunto para la elaboración de materiales gráficos e impresos para comunicación interna y externa.


