El tramo que conecta Salina Cruz con Coatzacoalcos es uno de los ejes fundamentales del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), un proyecto estratégico del Gobierno de México que busca unir el Océano Pacífico con el Océano Atlántico a través de infraestructura ferroviaria y portuaria.
Esta ruta, conocida como Línea Z, se extiende por cientos de kilómetros y ha sido rehabilitada para transportar tanto carga como pasajeros, lo que la convierte en una alternativa logística de gran impacto para el comercio nacional e internacional.
La importancia de este corredor radica en su potencial para acortar tiempos y costos de transporte entre los dos océanos, ofreciendo una opción complementaria al tradicional Canal de Panamá.
Impulso al desarrollo del sur-sureste de México
Además, se espera que impulse el desarrollo económico del sur-sureste de México, favoreciendo la creación de empleos, la atracción de inversiones y la integración productiva de regiones históricamente rezagadas.
Operado por el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, bajo la supervisión de la Secretaría de Marina (Semar), este corredor ha sido objeto depruebas y supervisión constantes desde su rehabilitación y apertura parcial de servicios. Las autoridades han destacado el avance en infraestructura, modernización de vías y la conectividad que representa para las economías regionales.
Desde su puesta en marcha, el tramo ha sido evaluado tanto en instalaciones como en operación, con recorridos que buscan comprobar que las condiciones técnicas —desde la rehabilitación de rieles hasta la operatividad de los trenes— cumplan con los estándares de seguridad requeridos para viajes regulares de pasajeros y de carga.
La ruta Salina Cruz–Coatzacoalcos no solo es fundamental para el CIIT, sino también forma parte de un esquema más amplio que conectará con otras líneas ferroviarias hacia el sureste del país e incluso con países de Centroamérica, posicionando al istmo como un hub logístico clave en el comercio global.
Recorridos de prueba tras el descarrilamiento
A casi dos meses del fatal descarrilamiento ocurrido el 28 de diciembre de 2025 en el tramo entre Salina Cruz y Coatzacoalcos —accidente que dejó 14 personas fallecidas y alrededor de 98 lesionadas— se han realizado recorridos de prueba para evaluar el estado de las vías y la operatividad del tren en ese trayecto.
Personal operativo del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana (STFRM) llevó acabo estos recorridos con el objetivo de monitorear condiciones del material rodante y la infraestructura, como paso previo a la eventual reanudación de servicios de carga y pasajeros en la Línea Z.
La Semar, que administra el proyecto ferroviario, ha señalado que la realización de estas pruebas es parte de los protocolos para garantizar que las rutas puedan operar con seguridad y confiabilidad antes de volver a ofrecer servicios regulares al público. Aun así, no se ha establecido una fecha definitiva para la reanudación de operaciones comerciales.
Investigaciones y acciones oficiales
Tras el accidente de diciembre, la Fiscalía General de la República (FGR) tomó a su cargo la investigación oficial, incluida la análisis de la “caja negra” del tren para determinar las causas del descarrilamiento, como posibles fallas mecánicas o errores humanos.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el operador de la unidad principal del tren sobrevivió y fue entrevistado como parte de las diligencias, y enfatizó que si se determina responsabilidad de alguna persona o entidad, se tomarán medidas legales correspondientes.
Sheinbaum también visitó hospitales en Oaxaca para atender a las víctimas y familiares, anunció apoyos económicos a afectados, y aseguró que prevalece el compromiso de esclarecer los hechos sin privilegiar a nadie.
Paralelamente, autoridades como la Semar han sostenido que las inspecciones previas a la salida del tren no detectaron anomalías en las vías justo antes del accidente, aunque el análisis técnico sigue en marcha.
Estado de operaciones y sanciones
El siniestro llevó a la suspensión indefinida de los servicios ferroviarios en varias rutas del Tren Interoceánico, incluidas las líneas que conectan Salina Cruz con Coatzacoalcos, Palenque y Ciudad Hidalgo mientras se concluyan las auditorías de seguridad y se implementen correcciones necesarias.
Aunque las investigaciones continúan, no se han reportado aún detenciones ni sanciones específicas relacionadas directamente con el accidente más allá de las diligencias en curso; lo que sí se ha establecido es que cualquier responsable que resulte de la investigación podría enfrentar acciones legales bajo la legislación vigente.
Las autoridades han mantenido que la prioridad sigue siendo la seguridad de los pasajeros y la integridad de la infraestructura, además del esclarecimiento completo de los hechos para evitar que tragedias similares se repitan en el futuro.
Con información de Diario del Istmo


