Unión Hidalgo, Oaxaca.— El avance del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) ha incrementado el interés económico sobre distintas zonas del Istmo de Oaxaca. En Unión Hidalgo, habitantes habrían recibido propuestas de hasta un millón de pesos por hectárea para vender terrenos ubicados cerca de infraestructura ferroviaria y carretera.
La denuncia fue realizada por Édgar Martín Regalado, defensor del territorio y de los bienes comunales de Unión Hidalgo, quien señaló que pobladores han sido convocados a reuniones donde presuntamente se planteó la posibilidad de vender sus terrenos.
De acuerdo con el testimonio retomado por El Universal Oaxaca, las primeras propuestas habrían alcanzado el millón de pesos por hectárea, aunque posteriormente algunas ofertas habrían disminuido a alrededor de 500 mil pesos por hectárea.
Interés por terrenos cercanos a infraestructura
El interés estaría relacionado con la ubicación estratégica de Unión Hidalgo dentro de la zona de influencia del Corredor Interoceánico.
La rehabilitación de las vías ferroviarias, particularmente de la Línea K, ha reforzado la conectividad del Istmo hacia Chiapas y la frontera con Guatemala, mientras que las carreteras que atraviesan la región mantienen comunicación con puntos estratégicos como Salina Cruz y La Ventosa.
Ante este escenario, los terrenos próximos a vías ferroviarias y carreteras podrían adquirir mayor atractivo para actividades logísticas, industriales, comerciales o de almacenamiento.
No hay confirmación de un proyecto específico
Hasta el momento, no existe confirmación oficial de que las presuntas ofertas formen parte de un proyecto industrial específico del CIIT.
Tampoco se ha identificado públicamente a una empresa o grupo de inversión como responsable de las supuestas propuestas de compraventa.
El propio defensor ha señalado que durante algunas reuniones se habría mencionado el interés de personas de origen asiático en adquirir terrenos. Sin embargo, esta versión no ha sido corroborada de manera independiente.
Por ello, las propuestas deben considerarse, hasta ahora, como presuntas operaciones de compraventa y no como parte confirmada de un proyecto del Corredor Interoceánico.
Preocupa el régimen de las tierras
Uno de los principales puntos de preocupación entre defensores del territorio es el régimen de propiedad social que existe en parte de las tierras de Unión Hidalgo.
La comunidad cuenta con antecedentes de conflictos relacionados con proyectos energéticos y contratos sobre terrenos, particularmente por la instalación de parques eólicos.
En este contexto, Regalado ha cuestionado también la actuación del Ayuntamiento de Unión Hidalgo en relación con documentos vinculados con terrenos de la comunidad.
Estas acusaciones no han sido acreditadas mediante una resolución oficial que determine alguna irregularidad por parte de la autoridad municipal.
La Línea K aumenta el valor estratégico de la región
La modernización ferroviaria es uno de los principales componentes de la transformación que experimenta el Istmo.
La Línea K conecta Ciudad Ixtepec, Oaxaca, con Ciudad Hidalgo, Chiapas, y permite ampliar la conexión ferroviaria hacia la frontera con Guatemala.
La nueva infraestructura busca fortalecer el transporte de pasajeros y mercancías y forma parte de la estrategia federal para convertir al Istmo en una plataforma logística.
Para habitantes y defensores del territorio, este proceso también genera interrogantes sobre el futuro valor de las tierras y las condiciones en que eventualmente podrían realizarse operaciones de compraventa.
¿Qué falta por aclarar?
Entre las principales dudas se encuentra la identidad de quienes estarían realizando las presuntas ofertas, la superficie que pretenden adquirir y el régimen jurídico de los terrenos involucrados.
También falta determinar si existe algún proyecto industrial, energético o logístico registrado ante las autoridades que explique el interés por determinadas superficies.
Mientras estas cuestiones no sean aclaradas mediante documentos y pronunciamientos oficiales, las versiones sobre nuevos proyectos y las presuntas ofertas deben manejarse con cautela.
El caso vuelve a poner sobre la mesa una de las principales tensiones que enfrenta el Istmo: el desarrollo de nueva infraestructura y la llegada de inversiones, frente a la defensa de las tierras y bienes de las comunidades que históricamente han ocupado este territorio.
Con información de Diario del Istmo


