Oaxaca, Oax., 2 de octubre de 2026.- Integrantes de la familia Díaz Pantoja hicieron público un deslinde respecto de Luis Díaz Pantoja y de personas que, según su comunicado, forman parte de su equipo de trabajo, en medio de la controversia relacionada con el manejo de residuos en el predio conocido como “El Jabalín”.
Carlos, Mario, Guadalupe, Isaac T., Abraham y J. Antonio Díaz Pantoja señalaron que no forman parte del grupo referido y manifestaron su rechazo a actos, amenazas y presuntos conflictos de interés que atribuyen a personas vinculadas con su hermano.
De acuerdo con el posicionamiento difundido por los familiares, inicialmente respaldaron la construcción de un Centro Integral de Residuos Sólidos Urbanos (CIRRSU) como una alternativa para atender la problemática de los residuos. Sin embargo, sostienen que el proyecto habría derivado en un sitio de disposición de basura procedente de distintos municipios.
Los firmantes expresaron su preocupación por las posibles afectaciones ambientales que, aseguran, se han generado en “El Jabalín” y comunidades cercanas. También cuestionaron las decisiones tomadas alrededor del predio por autoridades estatales, municipales y agrarias.
En su comunicado, la familia señaló además que durante aproximadamente dos años Guadalupe Díaz Pantoja se mantuvo al margen de la representación familiar y que, ante lo que describen como un deterioro de la situación ambiental y la falta de diálogo con autoridades, decidió participar nuevamente en una asamblea municipal realizada en junio.
Asimismo, los integrantes de la familia se deslindaron públicamente de Humberto Barrón, Israel Barrón Alegre, Francisco Ovannel Flores Rey, Jefte Méndez Hernández, Raúl Rosario, Manuel Díaz Díaz y Jose Arango Mijangos, a quienes identifican como integrantes del equipo de Luis Díaz Pantoja.
Otro de los planteamientos expuestos fue la solicitud de investigar lo que los firmantes califican como un presunto “acoso mediático” contra Guadalupe Díaz Pantoja, además de esclarecer el origen de los señalamientos que, según su versión, se han difundido en su contra.
La controversia en torno a “El Jabalín” permanece vinculada a cuestionamientos sobre el manejo y disposición de residuos, así como a posibles impactos ambientales. Los señalamientos contenidos en el posicionamiento familiar corresponden a la versión de sus autores y deberán ser contrastados con la información y postura de las autoridades involucradas, así como de las demás personas mencionadas.
El caso mantiene abierta la discusión sobre las condiciones de operación del sitio, la regulación ambiental y los distintos intereses que convergen alrededor del predio.




