Ciudad de México. Los mexicanos resintieron el encarecimiento de la canasta básica que, hasta febrero del presente año, se ubicó en 4 mil 877.87 pesos por persona en el ámbito urbano y 3 mil 494.95 pesos en el ámbito rural, según los datos de la canasta alimentaria y no alimentaria, lo que representó un aumento anual de 4.5 y 4.6 por ciento, respectivamente.
El incremento de los precios, tanto de alimentos como de bienes y servicios, en que gastaron los mexicanos mes a mes, en un lapso de un año, la canasta urbana subió 211.22 pesos y la rural 154.74 pesos.
Los rubros de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, de jitomate y el de bistec de res (de cualquier parte que se saque) fueron los que más contribuyeron, en dicho orden, al incremento anual del valor monetario de la canasta alimentaria, en ambos ámbitos.
En el caso del rubro de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar dicha incidencia fue mayor en el ámbito urbano y en el caso de jitomate y el de bistec de res (de cualquier parte que se saque) fueron mayor en el rural.
Los alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, desayuno, comida y cena que las personas consumen mensualmente fuera del hogar, aumentó 7.2 por ciento anual en febrero en el ámbito rural, con una incidencia de 28.5 puntos porcentuales; en tanto, el jitomate subió 60.2 por ciento, e incidió 27.8 puntos; el bistec se incrementó 14.2 por ciento. En la ciudad las subidas anuales fueron de 7.2, 60.2 y 14.2 por ciento, en ese orden.
Los cambios porcentuales mensuales de las líneas de pobreza por ingresos (LPI), –que consideran los valores monetarios de la canasta alimentaria y de bienes y servicios (no alimentaria)–, fueron de 0.8 por ciento en el ámbito rural y 0.7 por ciento en el urbano. El rubro de canasta alimentaria fue el que tuvo la mayor incidencia en ambos ámbitos.
En el rural, la canasta alimentaria sufrió un aumento de 5.6 por ciento; el transporte público, 6.6 por ciento y cuidados personales, 8 por ciento. Para la ciudad, la canasta alimentaria subió 6.5 por ciento; la educación, cultura y recreación, 5.9 por ciento y el transporte público 6 por ciento.


