El arranque del proceso electoral 2026-2027 estuvo marcado por cuestionamientos de consejeros, reproches de partidos y llamados a defender la autonomía y credibilidad del árbitro electoral.
El inicio del proceso electoral 2026-2027, en el que estarán en juego poco más de 20 mil cargos de elección popular, incluida la renovación de la Cámara de Diputados y 17 gubernaturas, comenzó este martes con una advertencia que vino desde el propio Instituto Nacional Electoral (INE): el organismo enfrenta condiciones que podrían poner en riesgo la credibilidad de los comicios.
Lo que comenzó con una ceremonia protocolaria en la explanada del instituto terminó convertido en una jornada de confrontación política y fuertes cuestionamientos al interior del Consejo General.
Desde antes de las 8 de la mañana arribaron al INE consejeros electorales, funcionarios y dirigentes partidistas. Entre las presencias que llamaron la atención estuvo la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien acudió en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y llegó acompañada de la consejera presidenta, Guadalupe Taddei.
La jornada comenzó con los tradicionales honores a la bandera, la interpretación del Himno Nacional y la participación de niños y jóvenes de la Banda Sinfónica de Ihuatzio.
En su mensaje inicial, Taddei llamó a los actores políticos a respetar la ley y utilizar las vías institucionales para resolver sus diferencias.
Sin embargo, el ambiente cambió al trasladarse los integrantes del Consejo General al salón de sesiones.
Ahí estaban también el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, y la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, en una sesión que rápidamente dejó de lado la formalidad para convertirse en un intercambio de críticas sobre el rumbo de la democracia y el papel del árbitro electoral.
Consejero advierte una elección “cuestionada”
El momento de mayor tensión llegó cuando el consejero Arturo Castillo cuestionó abiertamente el desempeño del propio INE.
Reconocido por su perfil técnico y moderado, Castillo sostuvo que las condiciones en las que comienza el proceso electoral representan “el escenario perfecto para una elección cuestionada”.
El consejero recordó que desde marzo ha insistido, sin éxito, en la necesidad de establecer lineamientos para regular las llamadas “pre-precampañas”.
A su juicio, mientras algunos partidos incumplen las disposiciones electorales, el árbitro permanece “inactivo, omiso y opaco”.
Castillo también alertó sobre la reducción presupuestal que ha enfrentado el INE, al mismo tiempo que el Legislativo le asigna nuevas responsabilidades.
Pero consideró que el problema más grave es otro: “el INE parece haber claudicado a su función de vigilar y arbitrar las elecciones”.
Entre los ejemplos señaló la ausencia de reglas para frenar actos anticipados y evitar que partidos y gobiernos intervengan en la organización y observación de los comicios.
A ello sumó la pérdida de contrapesos internos, situación que, advirtió, puede afectar la equidad de la contienda, los resultados y la confianza ciudadana.
Castillo puso sobre la mesa cifras que elevaron todavía más la tensión: durante este año, dijo, han sido nombrados 12 directivos sin el consentimiento del Consejo General y 836 personas han sido despedidas.
Su llamado final fue a ejercer la autocrítica dentro del instituto.
Más consejeros se suman a las advertencias
Después de la intervención de Castillo, el ambiente en la herradura de la democracia cambió.
La presidenta del INE y otros consejeros intercambiaron mensajes mientras se sucedían las intervenciones. Carla Humphrey y Martín Faz también expresaron preocupaciones sobre la situación del organismo.
Frida Gómez, una de las tres nuevas integrantes del Consejo General que se incorporaron este año y quien suele coincidir con el bloque de Taddei, defendió la actuación del instituto.
Gómez sostuvo que el INE tiene clara su responsabilidad y llamó a no normalizar lo que calificó como una “infamia”.
De manera implícita, cuestionó a quienes presentan al instituto como un organismo parcial y sostuvo que detrás de algunas críticas existen intereses que buscan distorsionar la realidad y desacreditar al árbitro electoral.
Partidos aprovechan el debate
Los representantes partidistas también aprovecharon la sesión para fijar posiciones.
Alejandro Moreno, dirigente del PRI, habló sobre los nuevos delitos electorales y la participación del crimen organizado en procesos locales, pero también lanzó un cuestionamiento directo a los consejeros.
“¿Cómo quieren ser recordados? ¿Cómo los que defendieron la democracia o quienes se doblaron ante el poder?”, planteó.
En contraste, la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, defendió al INE y realizó un recorrido histórico por las disputas electorales de 1988, 2006 y 2012, que atribuyó al llamado “viejo régimen”.
Montiel aseguró que la oposición perdió respaldo ciudadano antes incluso de perder las elecciones.
“Conservan sus siglas y registro, pero carecen de autoridad moral y legitimidad popular”, afirmó.
A diferencia de Moreno, la dirigente morenista manifestó su respaldo al instituto y confió en que hará valer la legalidad y protegerá la voluntad popular.
Taddei pide tranquilidad
Al cierre de la sesión, Guadalupe Taddei buscó bajar el tono de la confrontación y envió un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía.
La consejera presidenta consideró necesario contextualizar las críticas como parte de la dinámica política que acompaña el inicio de un proceso electoral.
Aseguró que los integrantes del INE mantendrán su autonomía y que no existe margen para que actores políticos los intimiden o condicionen.
“No haré caso de los malos augurios”, afirmó.
Taddei sostuvo que el instituto no obedecerá a intereses particulares ni se dejará presionar por ningún actor político.
Así, el proceso electoral 2026-2027 arrancó con un escenario poco habitual: las principales advertencias sobre el futuro del árbitro electoral no provinieron únicamente de sus adversarios políticos, sino también de algunos de sus propios consejeros.
La disputa por la credibilidad, autonomía y capacidad de arbitraje del INE quedó abierta desde el primer día.


