Oaxaca de Juárez, Oax.- Como resultado de las investigaciones para desarticular la red de extorsión, cobro de piso y usura que operaba en Valles Centrales bajo la fachada de la organización conocida como ASAEO, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) identificó e intervino nueve anexos y centros de rehabilitación presuntamente vinculados con esta estructura criminal, algunos de los cuales habrían sido utilizados para reclutar personas y asignarles funciones operativas dentro de la organización.
Durante conferencia de prensa, el Fiscal de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, explicó que las investigaciones permitieron establecer conexiones entre responsables de centros de internamiento, financiadores de préstamos “gota a gota” y células dedicadas al cobro de cuotas e intimidación de comerciantes, transportistas y otros sectores de la población.
Como parte de estas acciones, el 2 de septiembre de 2026 fue intervenido el centro denominado Casa de Media Luz–Vikingos Despertar Oaxaca, donde fue detenido un hombre identificado como “Padrino Paye”. Posteriormente, el 8 de octubre se ejecutaron ocho cateos adicionales en establecimientos ubicados en distintas zonas de la capital oaxaqueña, con lo que suman nueve anexos intervenidos dentro de esta línea de investigación.
Durante las intervenciones en dos anexos ubicados sobre la avenida Montoya, en San Martín Mexicapam, se localizaron sustancias con características de estupefacientes, cuya naturaleza y situación jurídica deberán establecerse mediante las diligencias correspondientes.
Las investigaciones apuntan a un esquema en el que centros de rehabilitación habrían funcionado como espacios de captación y sometimiento de personas en situación de vulnerabilidad. De acuerdo con las líneas ministeriales, personas con problemas de adicción eran incorporados a los anexos bajo la promesa de recibir tratamiento y, posteriormente, algunos habrían sido obligados a realizar actividades de vigilancia, cobro de préstamos y extorsión.
La FGEO identificó que estas funciones incluían vigilar los movimientos de comerciantes y grupos rivales, alertar sobre la presencia policial, recuperar préstamos mediante amenazas y exigir cuotas a comerciantes, vendedores ambulantes y transportistas.
Entre los sectores afectados se encuentran taxistas que trabajan en el entorno de la Central de Abasto, así como establecimientos comerciales y locatarios de distintas zonas de la capital.
Asimismo, el Fiscal Rodríguez Alamilla informó que, como parte de las indagatorias, se identificó un grupo de WhatsApp con 94 integrantes, cuyo análisis permitió reconocer presuntos vínculos entre padrinos de anexos, líderes de zona y personas encargadas de los cobros.
De acuerdo con la investigación, la organización operaba mediante una estructura jerárquica: una cúpula que emitía instrucciones; mandos intermedios integrados por padrinos, coordinadores y responsables de zonas; y células operativas conformadas por cobradores, vigilantes y otros participantes.
Las investigaciones también identificaron posibles mecanismos de financiamiento a través de préstamos “gota a gota”. Según las líneas ministeriales, algunos responsables de centros de rehabilitación habrían otorgado recursos de entre 20 mil y 50 mil pesos a intermediarios, quienes los colocaban entre pequeños comerciantes y posteriormente exigían su devolución mediante mecanismos coercitivos.
La organización habría obtenido ganancias ilícitas estimadas en aproximadamente 20 millones de pesos mensuales, provenientes de extorsión, el cobro de piso y los préstamos usureros.
A partir de los cateos, detenciones y denuncias, la FGEO ha identificado zonas de operación en Oaxaca de Juárez, particularmente en el Centro Histórico, la Central de Abasto, Pueblo Nuevo, Viguera, Santa Rosa Panzacola, San Martín Mexicapam, San Juan Chapultepec y Cinco Señores.
Las investigaciones también abarcan posibles actividades en Santa Cruz Xoxocotlán, San Pablo Etla, Villa de Etla, Soledad Etla, Guadalupe Hidalgo, Tlalixtac de Cabrera, San Antonio de la Cal, Cuilápam de Guerrero, Villa de Zaachila, San Pedro Ixtlahuaca y Villa de Mitla.
La Fiscalía mantiene abiertas las líneas de investigación para determinar el alcance territorial de la red, identificar a otros posibles participantes y establecer las responsabilidades individuales en cada uno de los delitos investigados.
“Seguimos trabajando. A partir de las intervenciones que se realizan surge nueva información y eso nos permite avanzar en las investigaciones”, señaló el Fiscal General al explicar cómo los hallazgos obtenidos en los cateos han permitido ampliar las líneas de investigación y reconstruir las relaciones entre los distintos participantes de la estructura.
Rodríguez Alamilla destacó que las acciones han sido posibles mediante la coordinación entre autoridades estatales y federales, con la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de México, en colaboración con las áreas de investigación de la FGEO.
Finalmente, el Fiscal de Oaxaca subrayó que el objetivo de la estrategia no se limita a detener a los integrantes de la organización, sino a reducir la violencia, disminuir los homicidios, combatir frontalmente la extorsión y el cobro de piso, y recuperar los espacios públicos para que comerciantes, transportistas, empresarios y familias desarrollen sus actividades sin miedo.


