Barcelona, España .- La 40ª edición de los Premios Goya, celebrada en el Auditori Forum CCIB de Barcelona, ha dejado una huella profunda no sólo por su palmarés, sino por el firme discurso social que ha marcado la ceremonia. Con la presencia de la actriz Susana Sarandon, engalanó la noche donde el cine español demostró estar más vivo que nunca.
Más allá de la competición, la gala se detuvo para rendir homenaje a dos figuras icónicas: Goya Internacional. Una magnética Susan Sarandon recibió el calor del público español. Goya de Honor: El veterano Gonzalo Suárez fue reconocido por su dilatada y personal trayectoria.
La actriz estadounidense, fue relevante con su participación al recibir el Goya Internacional. Fiel a su estilo, pronunció un discurso que mezcló la gratitud artística con un fuerte compromiso social y político.
Sarandon comenzó agradeciendo a la Academia de Cine de España, destacando la vitalidad de la industria local.
“Es un honor recibir este premio en un país con una tradición cinematográfica tan rica y apasionada. El cine español tiene una voz única que siempre he admirado… Como actores, tenemos el privilegio de contar historias, pero también la responsabilidad de dar voz a quienes no la tienen. El arte no puede estar separado de la realidad del mundo”.
Agregó que “No podemos mirar hacia otro lado mientras ocurre el sufrimiento. La cultura debe ser un puente para la paz y la empatía, no un muro”. También dedicó unas palabras a su conexión personal con el país y su alegría por estar en Barcelona, que alabo su gastronomía y la belleza de la ciudad y su gente.
“Estos días en los que el mundo está tan dominado por la violencia, por la crueldad, miro a mi alrededor y veo a vuestro presidente y a muchos artistas de este país que hablan con tanta lucidez moral”, indicó . y terminó con una referencia del historiador y filósofo estadounidense Howard Zinn: “Tener esperanza en tiempos difíciles no es solo una actitud romántica ni ingenua, sostiene una verdad esencial. La historia de la humanidad no es solo de crueldad, sino de valentía, compasión y bondad. Si elegimos centrarnos solamente en lo peor, paralizamos nuestra capacidad de actuar. Pero si recordamos los momentos en los que alguien obró con grandeza, da energía para actuar y cambiar el mundo, que gira como una peonza”.
Mientras que Dolores Fonzi, directora de la película argentina “Belén” que ganó como Mejor Película Iberoamericana, subió al escenario para aceptar el premio y dio un discurso bastante crítico contra la gestión de Javier Milei. “ Ustedes todavía están a tiempo, no caigan en la trampa, la ultraderecha vino a destruirlo todo, eso es así, yo vengo del futuro. Vengo del futuro de un país donde el presidente incluso puso en venta el agua. O sea que ya no solo defendemos el cine, estamos teniendo que defender el agua”.
“Los Domingos” y “Sirât” cumplieron los pronósticos, tal como se preveía, los grandes nombres de la temporada no fallaron: Los Domingos (Alauda Ruiz de Azúa): Se coronó con Mejor Película, Dirección, Guion Original y las actuaciones de Patricia Lopez Arnaiz y Nagore Aranburu.
“Sirât” (Mauro Herce): Imbatible en el apartado técnico con 6 estatuillas (Fotografía, Montaje, Música, Sonido, Producción y Arte).
”Sorda”. Logró hitos importantes con Mejor Dirección Novel (Eva Libertad), Mejor Actriz Revelación (Miriam Garlo) y Actor de Reparto (Álvaro Cervantes). Otros premios destacados El actor, Jose Ramon Soroiz se hizo con el Goya al Mejor Actor Protagonista por “Maspalomas”, mientras que la película el polémico y esperado trabajo de Albert Serra, “Tardes de soledad”, se alzó como la Mejor Película Documental. y la noruega “Valor sentimental” como Mejor Película Europea.
Los datos respaldan el interés que hay por el cine español. La gala fue líder absoluta con un 26% de cuota de pantalla (el mejor dato desde 2020) y atrajo a 2.396.000 espectadores de media en La 1 de TVE. Especialmente notable fue el impacto en el público joven (13-24 años), donde alcanzó un impresionante 37,6%.
La alfombra roja fue un escaparate de diseño español. Mientras Luis Tosar vestía de Pedro del Hierro y Rigoberta Bandini alternaba diseños de Rabanne, Moschino y Marta Martí, la nota internacional la puso Susan Sarandon (Goya Internacional) vestida de Armani.


