La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) retiró el plantón instalado en el Zócalo de la Ciudad de México tras concluir su paro nacional de 72 horas, pero dejó claro que las movilizaciones continuarán.
“No nos vamos derrotados”, afirmó Yenny Aracely Pérez Martínez, líder de la Sección 22 de Oaxaca, durante el mitin realizado en la Plaza de la Constitución, donde también advirtió que el magisterio mantendrá su jornada de lucha y que, de ser necesario, regresarán con mayor fuerza en escenarios de alta visibilidad como el Mundial de 2026.
A lo largo del tercer día de protestas, los contingentes se movilizaron sobre Paseo de la Reforma, donde realizaron bloqueos y un mitin en la zona de El Caballito, además de concentrarse frente a sedes de Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) como parte de su estrategia de presión hacia el Gobierno federal.
Durante estas acciones, los docentes reiteraron su rechazo al sistema de pensiones vigente y exigieron la eliminación de las Afores, al considerar que afectan las condiciones de retiro del magisterio. La movilización generó afectaciones viales en distintos tramos de Reforma, mientras los contingentes avanzaban y realizaban paradas para emitir posicionamientos.
Desde el inicio de la jornada de protesta, la CNTE instaló un plantón en el Zócalo capitalino, el cual se mantuvo durante los tres días del paro nacional. El campamento fue utilizado como punto de concentración, organización y visibilización de sus demandas.
Conforme avanzó el día, los manifestantes comenzaron a retirarse de las inmediaciones de Paseo de la Reforma y se trasladaron hacia el Centro Histórico, donde iniciaron el levantamiento del plantón de manera paulatina.
Entre sus principales exigencias se encuentra la reinstalación de mesas de diálogo con autoridades federales, así como la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y de la Reforma Educativa de 2019. También demandan un sistema de pensiones solidario sin intermediación de Afores.
En ese marco, el magisterio disidente reiteró el llamado a la presidenta de la República para que encabece un diálogo directo y presencial, con el objetivo de establecer acuerdos y destrabar el conflicto.
A estas peticiones se suman el incremento salarial del 100 por ciento al sueldo base, mejores condiciones laborales, seguridad para la comunidad escolar y el cese de descuentos salariales a docentes que participaron en las movilizaciones.
Al cierre de la jornada, los contingentes comenzaron a regresar a sus estados de origen; sin embargo, advirtieron que las protestas continuarán si no hay respuesta a sus demandas, por lo que no descartan nuevas movilizaciones en la capital del país.
El levantamiento del plantón marca el fin del paro de 72 horas, pero no del conflicto, que se mantiene activo en tanto el magisterio disidente evalúa sus próximas acciones a nivel nacional.


