Ciudad Salud: justicia social para Oaxaca – Jesús Romero

Durante décadas, las necesidades de salud de nuestro estado crecieron mientras la infraestructura hospitalaria permanecía rezagada. Aumentó la población, creció la demanda de atención y se volvió cada vez más urgente contar con servicios especializados, pero la capacidad del sistema público no avanzó al mismo ritmo.

Ese rezago no fue casual. Fue consecuencia de una etapa en la que los gobiernos neoliberales del PRI y del PAN le dieron la espalda al sur del país y mantuvieron a nuestra entidad lejos de las grandes inversiones nacionales. En materia de salud, ese abandono se tradujo en hospitales saturados, falta de especialidades y miles de familias obligadas a buscar atención fuera del estado, con el costo económico y emocional que eso representa.

Esa historia comenzó a cambiar con el presidente Andrés Manuel López Obrador. Su visión humanista puso al pueblo en el centro de las decisiones públicas, especialmente a quienes más lo necesitan. Desde esa convicción comenzó a impulsarse Ciudad Salud–Ñuu Tata.

El gobernador Salomón Jara Cruz entendió la dimensión de esa oportunidad histórica y sostuvo la gestión hasta llevar el proyecto a su etapa de construcción. Hoy, con la presidenta Claudia Sheinbaum, el segundo piso de la transformación permitirá consolidarlo.

Ciudad Salud se construye en Guadalupe Hidalgo, San Lorenzo Cacaotepec, sobre 52 hectáreas donadas por el Gobierno del Estado. La inversión rondará los 10 mil millones de pesos y reunirá tres hospitales: uno del IMSS, uno del ISSSTE y otro del IMSS-Bienestar. En conjunto, dispondrán de más de mil camas y atenderán a distintos sectores de la población.

Lo verdaderamente importante es lo que esta obra hará posible: atención oportuna, más capacidad para resolver enfermedades complejas y mejores condiciones para las familias.

El caso del ISSSTE permite entender la dimensión del cambio. El nuevo Hospital Regional de Alta Especialidad tendrá 508 camas, 43 consultorios, diez quirófanos especializados y 36 especialidades. Contará con centro oncológico, medicina nuclear, hemodinamia, trasplantes, diálisis y hemodiálisis.

Ahí serán atendidas maestras, maestros, trabajadores federales, personas jubiladas y sus familias. Para el magisterio oaxaqueño, que durante generaciones ha llevado educación a comunidades rurales, indígenas y apartadas, contar con servicios de alta especialidad en su propio estado representa también un acto de reconocimiento y justicia.

El Hospital General Regional del IMSS atenderá a los trabajadores afiliados al Seguro Social y a sus familias, entre ellos trabajadores del Gobierno del Estado, integrantes de los cuerpos de seguridad y trabajadores de empresas oaxaqueñas. Tendrá 530 camas, 54 consultorios y 57 especialidades y subespecialidades.

El Hospital General del IMSS-Bienestar atenderá a la población sin seguridad social: campesinas y campesinos, amas de casa, trabajadores por cuenta propia y ciudadanía en general.

Ése es el corazón del proyecto: nadie queda fuera.

En un mismo complejo serán atendidos quienes cotizan en el ISSSTE, quienes están afiliados al IMSS y quienes no cuentan con seguridad social. Ciudad Salud no se construye para un solo sector, sino para todo un pueblo.

Además, el intercambio de servicios entre IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar permitirá avanzar hacia el Sistema Universal de Salud que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum. La atención deberá responder cada vez más a la necesidad de la persona y no únicamente a las siglas de una institución.

Ése es el verdadero cambio de paradigma: dejar atrás la fragmentación y construir una capacidad pública que funcione de manera complementaria, con mayor eficiencia y con un trato más digno para las personas.

Una obra de esta magnitud también necesita diálogo y acuerdos. Desde la Secretaría de Gobierno hemos acompañado este proceso con autoridades, ejidatarios, sindicatos y dependencias, atendiendo diferencias y contribuyendo a que el proyecto avance.

Ciudad Salud–Ñuu Tata resume una decisión de fondo: que la inversión pública llegue a donde más se necesita y se traduzca en servicios, capacidad médica y atención digna para las familias.

Al final, el verdadero valor de Ciudad Salud estará en que una madre, un padre, una hija o un hijo encuentren la atención que necesitan para cuidar su vida y recuperar su bienestar.

Ciudad Salud–Ñuu Tata abrirá sus puertas con el apoyo y el impulso de la Cuarta Transformación. Será la prueba de que, cuando hay visión, compromiso y voluntad política, una deuda histórica puede convertirse en justicia social para todo un pueblo.

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