Ciudad de México. México fue el país que más deuda emitió el año pasado entre un conjunto de economías de ingreso medio y bajo, incluido el número más alto de recompras; esta y otras operaciones le permitieron cierta liquidez para aportar casi 14 mil millones de dólares a Petróleos Mexicanos (Pemex), a fin de que la empresa pudiera hacer frente a su situación financiera. Sin embargo, esto solo trasladó el riesgo al soberano sin reducir de manera importante los pasivos del sector público, destacó el Banco Mundial.
“Si bien la operación suavizó el perfil de vencimientos de la deuda de Pemex y mejoró su liquidez, en gran medida trasladó el riesgo del servicio de la deuda al soberano, en lugar de reducir de manera sustancial los pasivos consolidados del sector público”, resumió el organismo en su Informe sobre Deuda Internacional 2026, luego de consignar los movimientos realizados el año pasado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
El organismo detalló que el año pasado México emitió deuda por 42 mil millones de dólares, lo que representó 16.7 por ciento de las nuevas emisiones entre países de ingresos medios y bajos. Sólo le siguieron Turquía y Colombia, con 27 mil 700 millones y 27 mil 500 millones de dólares, respectivamente; lo cual, según el organismo, “refleja una fuerte demanda por parte de los inversores internacionales en 2025”.
El Banco Mundial recuperó que el año pasado, sobre todo a partir de junio, México llevó a cabo una serie de operaciones con el fin de aliviar las presiones de refinanciamiento a corto plazo y proporcionar apoyo Pemex; en esta gestión de pasivos se sumaron recompras de deuda por 17 mil 600 millones de dólares, cuyo objetivo fue ampliar los perfiles de vencimiento de los pasivos existentes, así como reducir los costos de endeudamiento mediante el aprovechamiento de tasas de interés más bajas.
Esta estrategia permitió que se aportara casi 14 mil millones de dólares a Pemex, que la empresa utilizó para amortizar títulos de corto plazo con vencimiento en 2025, así como para financiar una recompra de bonos –sobre todo a vencer entre 2026 y 2028– por 9 mil 900 millones de dólares.
Si bien, el Banco Mundial reconoce que hubo una mejora en el perfil financiero de la petrolera pública, reiteró que la operación sólo traslado el riesgo del pago a la deuda soberana y no hubo una reducción importante en la deuda pública del país, que a septiembre suma 19 billones 554 mil millones de pesos, equivalentes a 52.6 por ciento del producto interno bruto (PIB).
En su informe, el organismo también advierte que la deuda externa de los países en desarrollo aumentó 5.5 por ciento hasta alcanzar la cifra récord de 9.4 billones de dólares en 2025.
“Si bien el acceso a la financiamiento internacional ha mejorado, su costo no ha seguido la misma tendencia; además, la elevada carga de deuda en los países más pobres amenaza con desplazar inversiones esenciales en las personas”, advirtió.


